Un reductor de velocidad es un elemento físico, perceptivo o geométrico incorporado a la vía para que la velocidad real de circulación (no solo la señalizada) se mantenga dentro de un rango compatible con el entorno. Bien proyectado, reduce la frecuencia y la severidad de los siniestros; mal proyectado, daña vehículos, retrasa emergencias, genera ruido y traslada el problema a la calle de al lado. La diferencia entre ambos resultados no está en el dispositivo, sino en el criterio de ingeniería con que se selecciona, dimensiona, señaliza y evalúa.

Esta guía está escrita desde la óptica del proyectista y del supervisor de obra: qué tipos existen, en qué vías se admiten y en cuáles no, cómo se dimensionan, qué dicen las principales normas (España, Estados Unidos, Reino Unido, Brasil, Colombia, Perú, México y Bolivia) y cómo resolver los conflictos habituales con bomberos, transporte público, vecinos y autoridades.
Resumen técnico para lectura rápida
- Función: mantener velocidades bajas en tramos donde conviven vehículos con peatones o ciclistas. No sustituyen a la señalización ni al diseño geométrico: lo complementan.
- Dónde sí: vías locales y residenciales, zonas escolares, travesías urbanas de carreteras (cruces por población), accesos a equipamientos y zonas 30.
- Dónde no (salvo estudio justificado): autopistas, carreteras interurbanas fuera de travesías, arterias principales, rutas prioritarias de emergencia, puentes, túneles, pendientes pronunciadas y tramos con velocidades de operación altas.
- Parámetros críticos de diseño: altura, longitud (o pendiente de rampas), perfil, espaciamiento, borde de ataque, drenaje, señalización, iluminación y visibilidad.
- Referencia normativa más completa en español: la Orden FOM/3053/2008 de España. En Latinoamérica destacan la Directiva N.º 01-2011-MTC/14 (Perú), la Resolución CONTRAN 973/2022 (Brasil) y el Manual de Señalización Vial de Colombia 2024.
- Regla de oro: sin estudio previo (velocidad V85, tránsito, siniestralidad y entorno) y sin evaluación posterior, un reductor es una ocurrencia, no una medida de ingeniería.
Qué es un reductor de velocidad: definición técnica
En términos normativos, un reductor de velocidad es un dispositivo colocado sobre la superficie de rodadura, o una modificación de la geometría o de la percepción de la vía, cuya finalidad es mantener velocidades de circulación reducidas a lo largo de un tramo. La instrucción técnica española lo define como dispositivo sobre la superficie de rodadura destinado a mantener velocidades reducidas y explica que su efectividad reside en la aceleración vertical que produce sobre el vehículo, que se traduce en incomodidad cuando se circula por encima de la velocidad prevista.
Ese principio es la clave para entender todo lo demás: el reductor no «obliga» a frenar; hace que circular rápido sea incómodo. Por eso su geometría debe calibrarse para que a la velocidad objetivo el paso sea confortable y, por encima de ella, la incomodidad crezca de forma perceptible pero sin llegar a comprometer el control del vehículo.
Mecanismos de acción
Los reductores actúan por uno o varios de estos mecanismos:
- Deflexión vertical: elevan la rasante (resaltos, lomos, mesetas, cojines, intersecciones elevadas). Generan aceleración vertical.
- Deflexión horizontal: obligan a desviar la trayectoria (chicanes, desplazamientos laterales, estrechamientos, minirrotondas). Generan aceleración lateral.
- Estímulo perceptivo, acústico o vibratorio: bandas transversales de alerta, sonorizadores, marcas ópticas, resaltos virtuales. Advierten o alteran la percepción de velocidad, pero no imponen una restricción física fuerte.
- Cambio de contexto: puertas de entrada a poblaciones, cambios de pavimento, arbolado, reducción visual del ancho. Modifican la «lectura» que el conductor hace de la vía.
Terminología por país: el mismo dispositivo, muchos nombres
Uno de los orígenes más frecuentes de confusión en pliegos, presupuestos y reclamos vecinales es la terminología. La tabla recoge las denominaciones más habituales:
| País / norma | Denominación coloquial | Denominación técnica habitual |
|---|---|---|
| Bolivia | Rompemuelles | Resalto, elemento reductor de velocidad |
| Perú | Rompemuelles, giba | Reductor de velocidad tipo resalto |
| Chile | Lomo de toro | Resalto, reductor de velocidad |
| Argentina | Lomo de burro | Reductor de velocidad |
| Colombia | Policía acostado | Resalto; reductor trapezoidal o «pompeyano» |
| México | Tope | Dispositivo para control de la velocidad |
| España | Guardia tumbado, badén | Reductor de velocidad (RDV): lomo de asno, paso peatonal sobreelevado |
| Brasil | Lombada, quebra-molas | Ondulação transversal |
| EE. UU. | Speed bump | Speed hump, speed table, speed cushion |
| Reino Unido | Sleeping policeman | Road hump |
Speed bump no es speed hump: una distinción que evita errores graves
La literatura anglosajona distingue con precisión dos dispositivos que en español solemos llamar igual. El speed bump es corto (del orden de 0,3 a 1 m) y abrupto, pensado para velocidades de paso muy bajas, y puede alcanzar unos 15 cm de altura; la Administración Federal de Carreteras de EE. UU. (FHWA) lo ubica típicamente en estacionamientos y accesos comerciales, no en vías públicas. El speed hump es largo (unos 3,7 m), de altura moderada (del orden de 7,5 a 10 cm) y está diseñado para vías públicas residenciales.
Trasladar un dispositivo de estacionamiento a una calle pública (un error muy común con los reductores prefabricados de caucho altos y cortos) produce impactos violentos incluso a baja velocidad, daños en suspensiones y riesgo para motociclistas y ciclistas.
Por qué importan: velocidad, energía y siniestralidad
La velocidad determina simultáneamente la probabilidad de que ocurra un siniestro (más distancia recorrida durante el tiempo de percepción-reacción, mayor distancia de frenado) y su severidad (la energía cinética crece con el cuadrado de la velocidad). Tres datos sustentan técnicamente el uso de reductores en entornos con usuarios vulnerables:
- La Organización Mundial de la Salud indica que cada 1 % de incremento de la velocidad media produce un aumento del 4 % en el riesgo de siniestro mortal y del 3 % en el de siniestro grave.
- Un metaanálisis publicado en Accident Analysis & Prevention (2019) estimó que el riesgo de muerte de un peatón atropellado es de alrededor del 5 % a 30 km/h de velocidad de impacto, 13 % a 40 km/h y 29 % a 50 km/h. Pasar de 50 a 30 km/h reduce ese riesgo a una sexta parte.
- La OPS/OMS resume el modelo de potencia de Nilsson: un aumento del 5 % en la velocidad media conduce aproximadamente a un 20 % más de siniestros mortales.
Por eso el enfoque de Sistema Seguro (adoptado por la OMS, el Plan Mundial para el Decenio de Acción para la Seguridad Vial 2021-2030 y la Declaración de Estocolmo de 2020, que promueve límites de 30 km/h donde conviven usuarios vulnerables y tránsito motorizado) plantea que la vía debe hacer que la velocidad segura sea la velocidad natural. Los reductores son una de las herramientas de infraestructura para lograrlo, junto con el diseño geométrico, la fiscalización y la educación.
Eficacia documentada
El Traffic Calming ePrimer de la FHWA recoge cinco estudios de campo sobre 51 speed humps que midieron reducciones de siniestros de entre el 33 % y el 48 %. Las medidas de deflexión horizontal suelen ser menos contundentes: para chicanes, el mismo documento reporta reducciones de la velocidad del percentil 85 de entre 3 y 9 mph (unos 5 a 15 km/h). Estas cifras son orientativas: la eficacia depende del diseño, del espaciamiento y del contexto, y debe verificarse localmente.
Clasificación técnica de los reductores de velocidad
| Grupo | Dispositivo | Descripción | Uso típico | Limitaciones principales |
|---|---|---|---|---|
| Deflexión vertical | Resalto circular / lomo de asno / speed hump | Sección de segmento circular o parabólica en toda la calzada | Calles locales y residenciales | Afecta a buses y emergencias; no apto como paso peatonal |
| Resalto trapezoidal / paso peatonal sobreelevado / speed table / pompeyano | Rampas de acceso y meseta plana a nivel de acera | Cruces peatonales, zonas escolares, travesías | Exige resolver drenaje y conexión con la acera | |
| Cojín (speed cushion) | Resalto parcial que deja pasos laterales para ejes anchos | Rutas de bus y de emergencia | Los turismos pueden «encajar» una rueda en el hueco si el ancho está mal calibrado | |
| Intersección elevada | Toda la intersección a cota de acera | Cruces urbanos con alta presencia peatonal | Coste alto; drenaje complejo | |
| Reductor prefabricado modular | Módulos de caucho o plástico anclados al pavimento | Soluciones provisionales, obras, recintos privados | Durabilidad, desprendimiento de anclajes, alturas inadecuadas | |
| Speed bump | Corto y abrupto | Estacionamientos y vías privadas a muy baja velocidad | No apto para vías públicas | |
| Deflexión horizontal | Chicane | Desplazamientos alternados de la calzada | Calles locales | Menor eficacia si se puede «cortar» la trayectoria |
| Estrechamiento (choker) | Reducción puntual del ancho con extensiones de acera | Accesos a barrios, cruces peatonales | Conflictos en vías de doble sentido con tránsito pesado | |
| Desplazamiento lateral con isleta | Quiebre de alineación con separación de sentidos | Entradas a población, colectoras | Requiere ancho de plataforma | |
| Minirrotonda / glorieta | Deflexión obligada en la intersección | Intersecciones locales y periurbanas | Espacio y giro de vehículos largos | |
| Perceptivos, acústicos o vibratorios | Bandas transversales de alerta (BTA) / sonorizadores | Resaltes o fresados de pocos milímetros | Aproximación a peajes, intersecciones conflictivas, curvas peligrosas, entrada a travesías | Ruido; no aptas junto a viviendas |
| Resalto virtual y marcas ópticas | Pintura que simula relieve o genera efecto de aceleración visual | Complemento en aproximaciones | Eficacia decreciente con la familiarización | |
| Cambio de textura o color del pavimento | Adoquín, hormigón estampado, pavimento coloreado | Zonas 30, accesos urbanos | Mantenimiento; efecto moderado | |
| Contexto y activos | Puerta de entrada (gateway) | Combinación de señalización, estrechamiento, iluminación y paisajismo | Transición carretera-población | Por sí sola no garantiza la reducción |
| Paneles radar de velocidad, semáforos de control de velocidad | Informan o penalizan el exceso de velocidad | Travesías y arterias donde no caben dispositivos físicos | Requieren energía, mantenimiento y, en su caso, fiscalización |
Fundamento físico del diseño: por qué la geometría define la velocidad
Para un resalto de sección circular, una aproximación útil en fase de prediseño consiste en modelar el vehículo como una masa puntual que recorre un arco de radio R. La aceleración vertical centrípeta es:
av = v² / R
El radio de un segmento circular de cuerda L (longitud del resalto) y flecha h (altura) es:
R = (L²/4 + h²) / (2·h)
Aplicando las dimensiones del lomo de asno de la norma española (L = 4,00 m; h = 0,06 m) y las del perfil circular británico clásico de 3,70 m con 0,10 m de altura, se obtiene:
| Perfil | L (m) | h (m) | R (m) | av a 30 km/h | av a 40 km/h | av a 50 km/h |
|---|---|---|---|---|---|---|
| Lomo de asno (España) | 4,00 | 0,06 | 33,4 | 2,1 m/s² (0,21 g) | 3,7 m/s² (0,38 g) | 5,8 m/s² (0,59 g) |
| Circular 3,70 m / 100 mm | 3,70 | 0,10 | 17,2 | 4,0 m/s² (0,41 g) | 7,2 m/s² (0,73 g) | 11,2 m/s² (1,14 g) |
Lectura de ingeniería: duplicar prácticamente la altura con una longitud similar reduce el radio a la mitad y duplica la aceleración vertical a igual velocidad. Por encima de aproximadamente 1 g el modelo predice que la rueda tiende a despegarse del perfil, con pérdida momentánea de adherencia: esa es la razón física por la que los resaltos altos resultan peligrosos si se atacan rápido, especialmente para motocicletas.
Limitación del modelo: es una simplificación de masa puntual. No considera la suspensión, la distancia entre ejes (del mismo orden que la longitud del resalto), la rigidez de los neumáticos ni la diferencia entre turismos, buses y camiones. Sirve para comparar alternativas y detectar geometrías agresivas, no para sustituir las dimensiones normativas ni la calibración en campo.
Pendiente de rampas en resaltos trapezoidales
En los pasos peatonales sobreelevados el parámetro que controla la velocidad es la pendiente de las rampas. Con la altura de 10 cm que fija la norma española y las longitudes de rampa asociadas a cada velocidad, resulta:
| Velocidad objetivo | Altura | Longitud de rampa | Pendiente resultante |
|---|---|---|---|
| 30 km/h (zona 30) | 10 cm | 1,00 m | 10 % |
| 40 km/h | 10 cm | 1,50 m | 6,7 % |
| 50 km/h | 10 cm | 2,50 m | 4 % |
La relación es directa: a mayor velocidad de proyecto, rampa más tendida. Colocar una rampa corta en una vía de 50 km/h, o una rampa larga en una zona 30, invalida el propósito del dispositivo en ambos sentidos.
Aplicación según el tipo de vía
La pregunta «¿se pueden poner reductores en carreteras?» tiene una respuesta técnica clara: los reductores de deflexión vertical no se instalan en tramos interurbanos de alta velocidad. En carreteras solo tienen cabida en travesías o cruces por población, es decir, donde la carretera adopta de hecho un funcionamiento urbano. La siguiente matriz resume la práctica recomendada por las normas y guías revisadas:

Los resaltos no se instalan en autopistas ni en carreteras interurbanas; su ámbito natural son las vías locales, las zonas escolares y las travesías urbanas.
| Tipo de vía | Reductores verticales | Reductores horizontales | Perceptivos / BTA | Comentario técnico |
|---|---|---|---|---|
| Autopistas y autovías | No | No | Sí, puntualmente (peajes, desvíos, reducción de carriles) | La gestión de velocidad se resuelve con señalización, límites variables y fiscalización |
| Carreteras interurbanas (fuera de poblado) | No | No | Sí (curvas peligrosas, intersecciones conflictivas) | Un resalto en una carretera a 80-100 km/h es un peligro, no una medida de seguridad |
| Travesías / cruces por población | Sí, con restricciones | Sí (desplazamientos, isletas, glorietas) | Sí, en la aproximación | Precedidos de una «puerta de entrada» que ya haya reducido la velocidad |
| Arterias urbanas principales | Por lo general no; mesas o cojines solo con estudio | Limitado | Sí | Priorizar semaforización, fiscalización, rediseño de sección y cruces peatonales protegidos |
| Vías colectoras | Con estudio (cojines, mesas) | Sí | Sí | Verificar rutas de bus y emergencia |
| Vías locales y residenciales | Sí | Sí | Complementarios | Ámbito natural de las zonas 30 y de las medidas de pacificación en serie |
| Zonas escolares, hospitales, parques | Sí, preferentemente pasos sobreelevados | Sí | Sí | Coordinar ubicación con los cruces peatonales reales |
| Caminos no pavimentados | Con criterio (resaltos no pavimentados) | Limitado | No aplicable | La durabilidad del resalto granular es baja; prever mantenimiento |
| Estacionamientos y vías privadas | Sí (incluidos speed bumps) | Sí | Opcional | Velocidades de paso muy bajas; señalizar y pintar igualmente |
| Zonas de obra temporales | Prefabricados, con restricciones | Mediante dispositivos de canalización | Sí | Retirar al finalizar la obra; controlar anclajes |
Si el lector necesita el marco boliviano de diseño geométrico en el que se inscriben los cruces por población, puede consultar nuestro artículo sobre el Manual de Diseño Geométrico de Carreteras de la ABC.
Normativa internacional y nacional
No existe una norma mundial única sobre reductores de velocidad. Lo que sí existe es un cuerpo de referencias técnicas bastante coherente entre sí. Para proyectos en países sin instrucción específica, la práctica profesional recomendable es aplicar la normativa local de señalización y diseño geométrico y adoptar expresamente, en la memoria de cálculo, una referencia técnica reconocida para la geometría de los dispositivos.
Marco global: OMS y Sistema Seguro
La OMS no fija dimensiones de dispositivos, pero sí establece el fundamento: la gestión de la velocidad es uno de los pilares del enfoque de Sistema Seguro. El manual Speed management: a road safety manual for decision-makers and practitioners (Global Road Safety Partnership / OMS, 2.ª edición) es la referencia de política pública más citada para justificar límites y medidas de infraestructura. En la misma línea se encuentran el Road Safety Manual de PIARC (Asociación Mundial de la Carretera) y el Urban Street Design Guide de NACTO para el diseño urbano.
España: Orden FOM/3053/2008 (la instrucción más completa en español)
La Orden FOM/3053/2008, de 23 de septiembre, aprueba la Instrucción Técnica para la instalación de reductores de velocidad y bandas transversales de alerta en carreteras de la Red de Carreteras del Estado. Aunque su ámbito formal es la red estatal española, su contenido es una referencia técnica de primer nivel para cualquier proyecto por su nivel de detalle. Sus aspectos centrales son:
Principio de ubicación. Los reductores deben mantener una velocidad que ya debería haberse reducido con otras medidas (señalización, glorietas) dispuestas al principio de la travesía. La distancia entre reductores consecutivos debe estar entre 50 y 200 m, procurando no superar 150 m.
Limitaciones de implantación. Salvo justificación técnica, no se instalan reductores:
- Fuera de travesías o de tramos con funcionamiento asimilable y velocidad inferior a 50 km/h.
- En los primeros 50 m de una travesía sin puerta de entrada.
- En travesías de menos de 200 m.
- Donde la V85 supere 60 km/h.
- En puentes, túneles u obras de fábrica singulares, ni en los 25 m anteriores y posteriores.
- En pendientes superiores al 5 %.
- Con más de 2 carriles, salvo mediana no franqueable.
- Con IMD superior a 5.000 veh/día, intensidad horaria punta superior a 300 veh/h o IMD de pesados superior a 300.
- Lomos de asno cerca de intersecciones, para que no se confundan con pasos peatonales.

Dimensiones del lomo de asno y del paso peatonal sobreelevado según la Orden FOM/3053/2008. Escala vertical exagerada ×12.
Geometría (velocidades de 30 a 50 km/h):
| Tipo | Altura | Longitud | Observaciones |
|---|---|---|---|
| Paso peatonal sobreelevado (trapezoidal) | 10 cm ± 1 cm | Meseta: 4 m ± 0,20 m (mínimo excepcional 2,5 m). Rampas: 1 m (zona 30), 1,5 m (40 km/h), 2,5 m (50 km/h) | Con tránsito elevado de autobuses, estudiar pasos combinados o «almohadas» |
| Lomo de asno in situ | 6 cm ± 1 cm | 4 m ± 0,20 m | No se usa como paso peatonal |
| Prefabricado (50 km/h) | ≤ 3 cm | ≥ 60 cm | Recomendación general |
| Prefabricado excepcional (< 50 km/h, obras o recintos interiores) | 5 a 7 cm | 60 a 120 cm | Solo casos excepcionales |
Construcción. Para reductores in situ se admiten hormigón (textura superficial de 0,6 a 0,9 mm según NLT-335) o materiales asfálticos con coeficiente de rozamiento de al menos 65 %. El borde de ataque no debe superar 5 mm, para lo cual se cajean los extremos en 3 a 4 cm de profundidad y 50 cm de ancho. En pasos sobreelevados, el desnivel con la acera no debe superar 1 cm y se debe garantizar el drenaje mediante sumideros aguas arriba o conductos embebidos.
Señalización e iluminación. Los pasos sobreelevados llevan bandas blancas transversales de 50 cm y banda de 40 cm un metro antes de la rampa; los lomos de asno llevan tres triángulos blancos en la parte ascendente y, en doble sentido, línea axial continua de al menos 10 m a cada lado. La señalización vertical combina la limitación de velocidad (R-301), la advertencia de resalto (P-15a) y la de peatones (P-20), con la limitación de velocidad a una distancia no menor que la de parada y como mínimo 25 m. Todos los reductores deben contar con iluminación nocturna.
Bandas transversales de alerta. Altura o profundidad máxima de 10 mm; ancho recomendado de 50 cm (nunca menor que 25 cm, huella de rueda de camión); deben terminar a más de la distancia de parada del punto de conflicto (mínimo recomendable 50 m) y a no más de 150 m; no deben instalarse cerca de zonas habitadas por el ruido, ni en rectas inmediatamente antes de curvas donde puedan comprometer el control del vehículo.
Estados Unidos: ITE, FHWA y MUTCD
En EE. UU. no existe una norma federal de geometría para speed humps. La práctica se estructura en tres niveles: el Institute of Transportation Engineers (ITE) para la geometría (guías de diseño y aplicación de speed humps y tablas), el Traffic Calming ePrimer de la FHWA para la selección y la evidencia de eficacia, y el MUTCD (Manual on Uniform Traffic Control Devices) para las señales y marcas asociadas. Las referencias geométricas del ePrimer son:
| Dispositivo | Altura | Longitud | Observaciones |
|---|---|---|---|
| Speed hump | 3 in (76 mm), hasta 4 in (102 mm) | 12 ft (3,66 m) | Vías residenciales y pequeños distritos comerciales |
| Speed table | 3 a 3,5 in (76 a 89 mm) | 22 ft (6,7 m): meseta de 10 ft (3,05 m) y rampas de 6 ft (1,83 m) | Rampas rectas, parabólicas o sinusoidales |
| Speed bump | Hasta 6 in (152 mm) | Corto | Estacionamientos y accesos, no vías públicas |
El ePrimer advierte además que ni los speed humps ni las rotondas de tránsito son apropiados en arterias o vías principales. La obra de referencia académica sigue siendo Traffic Calming: State of the Practice (Ewing, ITE/FHWA, 1999).
Reino Unido: Highways (Road Humps) Regulations 1999 y LTN 1/07
El Reglamento británico de 1999 exige que los resaltos tengan una longitud mínima de 900 mm y una altura entre 25 y 100 mm, con caras perpendiculares al eje de la calzada, y regula la iluminación conforme a la norma BS 5489. La guía Local Transport Note 1/07: Traffic Calming del Departamento de Transporte desarrolla los criterios de selección y diseño, incluidos los cojines para rutas de bus. El perfil circular de 3,7 m, desarrollado por el antiguo Transport and Road Research Laboratory (TRRL), es el antecedente de gran parte de la normativa posterior.
Brasil: Resolución CONTRAN 973/2022
Brasil regula las ondulações transversais mediante la Resolución CONTRAN 973/2022, que revocó la 600/2016. Se exige estudio técnico de ingeniería de tránsito y se admiten dos tipos:
| Tipo | Longitud | Altura | Velocidad máxima asociada |
|---|---|---|---|
| Tipo A | 3,70 m | 8 a 10 cm | 30 km/h |
| Tipo B | 1,50 m | 6 a 8 cm | 20 km/h |
La correspondencia entre longitud y velocidad es coherente con el modelo físico expuesto: el tipo B, más corto, implica un radio menor y se asocia a una velocidad más baja.
Colombia: Manual de Señalización Vial 2024
Colombia adoptó en 2024 el Manual de señalización vial de Colombia: dispositivos uniformes en la infraestructura vial, para la regulación del tránsito y la seguridad vial, mediante la Resolución 20243040045005 del Ministerio de Transporte, que sustituye el capítulo correspondiente de la Resolución Única Compilatoria de Tránsito (Resolución 20223040045295 de 2022). Entre sus novedades figuran señales específicas para el reductor trapezoidal o «pompeyano»: la señal de proximidad (SP-25B), restringida a vías urbanas, se instala entre 40 y 60 m antes del dispositivo y se complementa con la limitación de velocidad (SR-30). El Ministerio también ha reconocido el uso de resaltos portátiles en zonas escolares, coincidiendo con los horarios de entrada y salida.
Perú: Directiva N.º 01-2011-MTC/14
La Directiva N.º 01-2011-MTC/14, Reductores de velocidad tipo resalto para el Sistema Nacional de Carreteras (SINAC), aprobada por Resolución Directoral N.º 23-2011-MTC/14, sustituyó a la Directiva N.º 02-2007-MTC/14. Define el resalto como dispositivo estructural fijo que opera en los sectores de carreteras que atraviesan zonas urbanas y regula cuatro tipologías: sección circular, sección trapezoidal, resalto virtual y cojines, además de zonas de aproximación, construcción en vías pavimentadas y no pavimentadas, iluminación, señalización, bandas transversales de alerta, mantenimiento y evaluación. Un aspecto de gestión muy relevante es que vincula la necesidad, ubicación, instalación o retiro del resalto a una auditoría o inspección de seguridad vial.
México: norma N-CAR-10-04-006/05
En México, la normativa técnica de la antigua SCT (hoy SICT) trata estos elementos en la norma N-CAR-10-04-006/05, Dispositivos para Control de la Velocidad, que también figura entre las referencias de la directiva peruana. Para vialidades urbanas, los reglamentos y manuales municipales de cada ciudad complementan este marco.
Bolivia: marco aplicable
Bolivia no cuenta, a la fecha de redacción, con una instrucción nacional específica y autónoma sobre reductores de velocidad equivalente a la española o a la peruana. El marco se integra con los siguientes instrumentos:
- Manuales Técnicos de la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC): el Manual de Diseño Geométrico dedica el capítulo 7, Cruce por población, a los tramos de carretera que atraviesan centros poblados, con una sección específica sobre elementos reductores de velocidad (puntuales, incluidos resaltos pavimentados y no pavimentados). El volumen de Dispositivos de Control de Tránsito define los resaltos como elementos colocados en la vía para obligar a circular a baja velocidad y regula su señalización.
- Competencias territoriales: la Constitución Política del Estado distribuye las competencias viales: la red fundamental corresponde al nivel central (a través de la ABC), la red departamental a los gobiernos departamentales y la vialidad urbana, el ordenamiento vial y el control del tránsito urbano a los gobiernos municipales (art. 302). En la práctica, la autoridad competente para autorizar un rompemuelles en una calle urbana es el municipio, y en una carretera, la entidad titular de la red.
- Legislación de tránsito y transporte: el Código Nacional de Tránsito (Decreto Ley 10135) y la Ley General de Transporte (Ley N.º 165) establecen el marco general de señalización y uso de la vía.
- Reglamentos subnacionales: algunos gobiernos departamentales han aprobado reglamentos específicos para su red vial, como el reglamento de reductores de velocidad para la red vial departamental de La Paz, que exige zonas de aproximación señalizadas, contraste cromático del dispositivo, iluminación y autorización de la autoridad competente.
Recomendación para proyectos en Bolivia: aplicar los manuales de la ABC para el diseño geométrico y la señalización, verificar la reglamentación municipal o departamental vigente y, para la geometría de detalle, adoptar y citar expresamente en la memoria una referencia técnica reconocida (Orden FOM/3053/2008 o Directiva 01-2011-MTC/14), justificando su aplicabilidad. Esto da trazabilidad técnica al diseño ante supervisión, financiadores y eventuales reclamos.
Cuadro comparativo de dimensiones
| Referencia | Dispositivo | Altura | Longitud | Velocidad asociada |
|---|---|---|---|---|
| España FOM/3053/2008 | Lomo de asno in situ | 6 ± 1 cm | 4,00 ± 0,20 m | 30-50 km/h |
| España FOM/3053/2008 | Paso sobreelevado | 10 ± 1 cm | Meseta 4 m + rampas 1 a 2,5 m | 30-50 km/h |
| EE. UU. FHWA/ITE | Speed hump | 76-102 mm | 3,66 m | Vías residenciales |
| EE. UU. FHWA/ITE | Speed table | 76-89 mm | 6,7 m | Vías residenciales y colectoras |
| Reino Unido 1999 | Road hump | 25-100 mm | ≥ 0,90 m | Vías ≤ 30 mph (48 km/h) |
| Brasil CONTRAN 973/2022 | Tipo A | 8-10 cm | 3,70 m | 30 km/h |
| Brasil CONTRAN 973/2022 | Tipo B | 6-8 cm | 1,50 m | 20 km/h |
Espaciamiento entre reductores: norma y cálculo
Un reductor aislado produce un efecto local: el conductor frena antes, cruza y vuelve a acelerar. Para mantener velocidades bajas a lo largo de un tramo se necesita una serie con espaciamiento adecuado. La norma española fija 50 a 200 m (preferentemente ≤ 150 m).
Un modelo cinemático sencillo permite estimar el espaciamiento máximo compatible con una velocidad objetivo. Si el vehículo cruza el reductor a Vc, acelera con tasa a hasta Vmáx y desacelera con tasa b para cruzar el siguiente a Vc, la distancia necesaria es:
d = (Vmáx² − Vc²) · [1/(2a) + 1/(2b)]
Si la separación real es menor que d, el conductor no alcanza Vmáx. Con Vc = 20 km/h y dos perfiles de conducción:
| Vmáx que no se quiere superar | Conductor moderado (a = 1,0 m/s²; b = 1,5 m/s²) | Conductor agresivo (a = 1,5 m/s²; b = 2,0 m/s²) |
|---|---|---|
| 30 km/h | ≈ 32 m | ≈ 23 m |
| 40 km/h | ≈ 77 m | ≈ 54 m |
| 50 km/h | ≈ 135 m | ≈ 95 m |
Interpretación: para limitar la velocidad a 40 km/h incluso con conductores agresivos, la separación debería rondar los 55 m; para 50 km/h, unos 95 m. Los resultados son consistentes con el rango normativo de 50 a 150 m. Los valores de a, b y Vc deben calibrarse con mediciones locales, porque dependen del tipo de dispositivo (un cojín o una mesa se cruzan más rápido que un resalto circular), de la composición del tránsito y del comportamiento de los conductores.

Modelo cinemático simplificado: cuanto mayor es la separación, más velocidad recupera el conductor entre reductores.
Visibilidad y señalización de aproximación
Todo reductor debe ser visible con antelación suficiente para detenerse o reducir la velocidad con seguridad. La distancia de visibilidad de parada se estima con la expresión de AASHTO:
DP = 0,278 · V · t + 0,039 · V² / a
donde V es la velocidad de aproximación en km/h, t el tiempo de percepción-reacción (2,5 s) y a la tasa de desaceleración (3,4 m/s²). Para vía horizontal:
| Velocidad de aproximación | Distancia calculada | Valor de diseño redondeado |
|---|---|---|
| 30 km/h | 31,2 m | 35 m |
| 40 km/h | 46,2 m | 50 m |
| 50 km/h | 63,4 m | 65 m |
| 60 km/h | 83,0 m | 85 m |
Consecuencias prácticas: no ubicar reductores inmediatamente después de curvas cerradas o de crestas de curvas verticales que oculten el dispositivo; colocar la señal de limitación de velocidad a una distancia no menor que la de parada; y garantizar el contraste cromático y la retrorreflexión de las marcas.

La señal de limitación de velocidad debe ubicarse a una distancia igual o superior a la distancia de parada, con un mínimo de 25 m.
Paquete mínimo de señalización
- Vertical: señal preventiva de resalto (o de reductor trapezoidal donde exista señal específica), limitación de velocidad y, en pasos sobreelevados, señal de paso peatonal. En series, señalizar el inicio del tramo.
- Horizontal: marcas sobre el propio dispositivo (triángulos o franjas diagonales en resaltos circulares; franjas de paso peatonal en trapezoidales), línea de detención o banda previa y, en doble sentido, línea axial continua.
- Iluminación: alumbrado público que cubra el dispositivo o, en su defecto, elementos luminosos o retrorreflectantes en el propio reductor.
- Coherencia: el color y la tipología de marcas deben seguir el manual de señalización del país; mezclar sistemas (por ejemplo, amarillo y negro donde la norma exige blanco) debilita la lectura del conductor.
Materiales, construcción y control de calidad
| Material | Ventajas | Inconvenientes | Puntos de control |
|---|---|---|---|
| Mezcla asfáltica in situ | Bajo coste, adaptación a la rasante, integración con pavimentos flexibles | Deformaciones plásticas y desgaste en climas cálidos o tránsito pesado | Perfil con plantilla, compactación, adherencia al soporte, borde de ataque |
| Hormigón in situ | Durabilidad, geometría estable, apto para pasos sobreelevados | Juntas, fisuración, coste y tiempo de curado | Textura superficial, armadura si corresponde, juntas con el pavimento, curado |
| Adoquín o pavimento articulado | Integración urbana, cambio de textura que refuerza el mensaje | Asentamientos y desplazamiento de piezas | Base y confinamiento lateral |
| Prefabricado de caucho o plástico | Instalación rápida, reversible, útil para pruebas piloto | Desprendimiento de módulos, anclajes expuestos, alturas excesivas en productos comerciales | Tornillería embutida, compatibilidad de altura con la velocidad, estado de anclajes |
Lista de verificación de obra
- Replanteo conforme a planos: ubicación respecto de accesos vehiculares, sumideros, tapas de servicios e intersecciones.
- Geometría verificada con plantilla o regla en al menos tres secciones transversales (ambos bordes y eje).
- Borde de ataque dentro de tolerancia (referencia española: ≤ 5 mm), con cajeado del pavimento existente.
- Continuidad del drenaje: sin encharcamientos aguas arriba ni en los extremos junto al bordillo.
- Resistencia al deslizamiento de la superficie y de la pintura.
- Señalización vertical y horizontal completa antes de habilitar el tránsito.
- Iluminación operativa.
- En pasos sobreelevados: continuidad accesible con la acera (desnivel ≤ 1 cm como referencia) y pavimento podotáctil donde lo exija la normativa de accesibilidad.
Conflictos habituales y cómo resolverlos
Vehículos de emergencia
Los resaltos generan retrasos de algunos segundos por dispositivo en los vehículos de bomberos y ambulancias, y molestias a pacientes trasladados. En rutas prioritarias de emergencia conviene sustituir resaltos por cojines (que los ejes anchos pueden cruzar a horcajadas), por mesas con rampas tendidas o por medidas horizontales, y consultar formalmente al servicio de bomberos durante el diseño.
Transporte público y vehículos pesados
Los buses sufren mayores aceleraciones por su rigidez y voladizos, con impacto en el confort de pasajeros de pie, en el mantenimiento del vehículo y en la regularidad del servicio. Las soluciones son los cojines calibrados con el ancho de trocha del vehículo de diseño, las mesas largas y la coordinación con el operador. Para el cojín, el criterio es geométrico: la separación entre ruedas del bus debe superar el ancho del cojín, mientras que la de un turismo no.
Motociclistas y ciclistas
Los resaltos altos o cortos y los bordes de ataque escalonados son peligrosos para vehículos de dos ruedas. Conviene dejar pasos laterales para bicicletas donde sea posible, evitar bandas fresadas en presencia de ciclistas y cuidar la adherencia de las marcas viales, que en mojado pueden ser resbaladizas.
Ruido y vibraciones
El frenado y la aceleración reiterados, el golpeteo de cargas en camiones y el paso sobre bandas de alerta generan ruido. Las BTA no deben ubicarse cerca de viviendas, y en zonas residenciales con tránsito pesado debe analizarse el impacto acústico y vibratorio antes de instalar resaltos.
Traslado del tránsito a vías paralelas
Pacificar una sola calle puede desviar el tránsito a la paralela. La solución es planificar por áreas (zonas 30 o supermanzanas), no por calles aisladas, y medir volúmenes antes y después en toda la red afectada.
Rompemuelles informales
En muchas ciudades latinoamericanas, incluidas las bolivianas, es frecuente que vecinos construyan rompemuelles sin autorización, sin diseño, sin pintura y sin señalización. Técnicamente, suelen tener alturas excesivas y perfiles abruptos; jurídicamente, la instalación de dispositivos en la vía corresponde a la autoridad competente. El camino correcto es canalizar la demanda vecinal hacia el municipio o la entidad titular de la vía, que debe evaluar la necesidad, proyectar la medida adecuada (que no siempre es un resalto) y retirar o adecuar los dispositivos irregulares.
Responsabilidad por daños
Un reductor fuera de norma, sin señalizar o sin iluminar puede dar lugar a reclamos por daños a vehículos o por lesiones. Para la entidad responsable, la mejor defensa es la trazabilidad: estudio previo, memoria de diseño con referencia normativa explícita, planos, control de calidad de la ejecución, señalización completa y evaluación posterior documentada.
Metodología de proyecto paso a paso
- Diagnóstico. Identificar el problema real: exceso de velocidad (medir V85 y velocidad media, no percepciones), siniestralidad (localización, tipología y usuarios involucrados), volúmenes y composición del tránsito, presencia de peatones y equipamientos, rutas de bus y emergencia.
- Clasificación funcional de la vía. Confirmar su jerarquía y la autoridad competente. Si es una carretera, verificar que el tramo funciona como travesía.
- Verificación de restricciones. Pendiente, número de carriles, IMD, tránsito pesado, estructuras, visibilidad, drenaje y accesos (con los umbrales de la tabla de limitaciones como referencia).
- Selección de la medida. Elegir entre verticales, horizontales, perceptivas o de contexto. Priorizar la combinación de medidas, empezando por una puerta de entrada que reduzca la velocidad antes de la serie de reductores.
- Diseño geométrico. Dimensionar altura, longitud o rampas en función de la velocidad objetivo; definir espaciamiento y ubicación respecto de cruces, accesos y sumideros.
- Señalización e iluminación. Proyecto completo de señalización vertical y horizontal conforme al manual nacional, y verificación del alumbrado.
- Coordinación. Consulta a bomberos, operadores de transporte, servicios de recolección y vecinos. Considerar una prueba piloto con elementos prefabricados.
- Especificaciones y presupuesto. Especificaciones técnicas de materiales, tolerancias, control de calidad y mantenimiento; ítems de presupuesto separados para dispositivo, señalización e iluminación.
- Ejecución y control. Aplicar la lista de verificación de obra antes de habilitar el tránsito.
- Evaluación posterior. Repetir mediciones entre 6 y 12 meses después (V85, volúmenes en la vía y en las paralelas, siniestralidad, reclamos). Ajustar, complementar o retirar según resultados. La directiva peruana y la resolución brasileña incorporan expresamente esta lógica de evaluación.
Errores frecuentes en proyecto y obra
- Instalar resaltos en carreteras interurbanas o en arterias de alta velocidad.
- Usar speed bumps de estacionamiento en calles públicas.
- Colocar un único reductor aislado esperando un efecto de tramo.
- Ubicar lomos de asno junto a intersecciones, donde el peatón los interpreta como paso peatonal.
- No señalizar, no pintar o no iluminar el dispositivo.
- Bloquear el drenaje superficial y generar encharcamientos junto al bordillo.
- Dejar bordes de ataque escalonados por no cajear el pavimento.
- Ignorar rutas de bus y de emergencia.
- Resolver con reductores un problema cuya causa es otra (visibilidad, diseño de intersección, falta de cruces peatonales).
- No medir antes ni después, lo que impide saber si la medida funcionó.
Preguntas frecuentes sobre reductores de velocidad
¿Cuál es la altura máxima de un rompemuelles?
Depende de la norma y del tipo. Como referencias: 6 ± 1 cm para el lomo de asno y 10 ± 1 cm para el paso sobreelevado en España; entre 25 y 100 mm en el Reino Unido; de 8 a 10 cm (tipo A) y de 6 a 8 cm (tipo B) en Brasil; de 76 a 102 mm para speed humps en EE. UU. Alturas mayores en vías públicas no están respaldadas por las normas revisadas.
¿Se pueden instalar reductores en carreteras?
Los de deflexión vertical, solo en travesías o cruces por población con velocidades de operación bajas. En tramos interurbanos se utilizan bandas transversales de alerta, señalización y fiscalización, nunca resaltos.
¿Qué distancia debe haber entre reductores?
Como referencia normativa, entre 50 y 200 m, preferentemente no más de 150 m. Para mantener velocidades de 30 a 40 km/h, el cálculo cinemático sugiere separaciones del orden de 25 a 75 m, según el comportamiento de los conductores.
¿Un vecino puede construir un rompemuelles frente a su casa?
No debería. La instalación de dispositivos en la vía pública corresponde a la autoridad competente (en Bolivia, el municipio para vías urbanas o la entidad titular de la red para carreteras). Un dispositivo informal puede generar responsabilidad por daños y, con frecuencia, incumple los criterios técnicos.
¿Qué diferencia hay entre un resalto circular y uno trapezoidal?
El circular (lomo de asno, speed hump) tiene sección curva y no sirve como paso peatonal. El trapezoidal (paso sobreelevado, speed table, pompeyano) tiene una meseta plana a nivel de acera, funciona como cruce peatonal y admite velocidades de paso algo mayores y más confortables para buses.
¿Los reductores dañan los vehículos?
Un reductor bien diseñado y cruzado a la velocidad prevista no debería causar daños. Los daños aparecen con dispositivos fuera de norma (demasiado altos o cortos, con bordes escalonados) o cuando se atraviesan a velocidad excesiva.
¿Qué alternativas existen cuando no se pueden instalar resaltos?
Estrechamientos, chicanes, minirrotondas, isletas, cambios de pavimento, puertas de entrada, paneles radar, fiscalización automatizada y rediseño de la sección transversal para reducir el ancho de carril percibido.
¿Qué norma usar en un país sin instrucción específica?
La normativa nacional de diseño geométrico y señalización, complementada con una referencia técnica reconocida para la geometría (por ejemplo, la Orden FOM/3053/2008 o la Directiva 01-2011-MTC/14), citada y justificada expresamente en la memoria del proyecto.
Conclusión técnica
Los reductores de velocidad son herramientas eficaces y de bajo coste relativo cuando se usan donde corresponde: vías locales, zonas con alta presencia peatonal y travesías urbanas. Su desempeño depende de variables cuantificables (altura, longitud, pendiente de rampas, espaciamiento, visibilidad) y de decisiones de gestión (autoridad competente, coordinación con emergencias y transporte, evaluación posterior). Las normas revisadas coinciden en lo esencial: velocidades objetivo entre 20 y 50 km/h, alturas contenidas, señalización e iluminación obligatorias y exclusión de vías de alta velocidad. El papel del ingeniero no es elegir «el mejor rompemuelles», sino diagnosticar el problema de velocidad y seleccionar, dimensionar y verificar la combinación de medidas que lo resuelve sin crear problemas nuevos.
Referencias y bibliografía
- Ministerio de Fomento (España). Orden FOM/3053/2008, de 23 de septiembre, por la que se aprueba la Instrucción Técnica para la instalación de reductores de velocidad y bandas transversales de alerta en carreteras de la Red de Carreteras del Estado. BOE núm. 261, 29/10/2008.
- Federal Highway Administration (EE. UU.). Traffic Calming ePrimer.
- Institute of Transportation Engineers. Guidelines for the Design and Application of Speed Humps. ITE.
- Ewing, R. (1999). Traffic Calming: State of the Practice. ITE / FHWA.
- FHWA. Manual on Uniform Traffic Control Devices (MUTCD).
- Reino Unido. The Highways (Road Humps) Regulations 1999 (SI 1999/1025).
- Department for Transport (Reino Unido). Local Transport Note 1/07: Traffic Calming.
- CONTRAN (Brasil). Resolución N.º 973, de 18 de julio de 2022, sobre ondulaciones transversales.
- Ministerio de Transporte (Colombia). Resolución 20243040045005 de 2024: Manual de señalización vial de Colombia.
- Ministerio de Transportes y Comunicaciones (Perú). Directiva N.º 01-2011-MTC/14, Reductores de velocidad tipo resalto para el Sistema Nacional de Carreteras (SINAC). R.D. N.º 23-2011-MTC/14.
- Secretaría de Comunicaciones y Transportes (México). Norma N-CAR-10-04-006/05, Dispositivos para Control de la Velocidad.
- Administradora Boliviana de Carreteras. Manuales Técnicos: Manual de Diseño Geométrico (cap. 7, Cruce por población) y Dispositivos de Control de Tránsito.
- Organización Mundial de la Salud. Road traffic injuries (nota descriptiva).
- Global Road Safety Partnership / OMS. Speed management: a road safety manual for decision-makers and practitioners, 2.ª edición.
- Organización Panamericana de la Salud. Speed and road crashes (2018).
- Hussain, Q., Feng, H., Grzebieta, R., Brijs, T., Olivier, J. (2019). The relationship between impact speed and the probability of pedestrian fatality during a vehicle-pedestrian crash: A systematic review and meta-analysis. Accident Analysis & Prevention, 129.
- AASHTO. A Policy on Geometric Design of Highways and Streets (Green Book).
- PIARC – Asociación Mundial de la Carretera. Road Safety Manual.
- NACTO. Urban Street Design Guide.
- Austroads. Guide to Traffic Management – Part 8: Local Street Management.